
viernes, septiembre 26
contra el hombre

lunes, agosto 11
estos días de invierno: la muerte y el turista

En efecto, el chullo es casi una tradición ya. He ido controlando a las visitas que han pasado por casa: todas sucumbieron al chullo: todo el mundo tendrá su foto o su chullo en la maleta (o sobre la cabeza) al salir del Perú. Yo también tengo mi chullo, que sólo saco cuando hay alguna cámara de por medio.
En Buenos Aires, por tanto, es posible que sí se de el subdesarrollo, ma non troppo; y quizá esto desencante algo al turista desinformado que venga buscando esta América Latina del folklore que tanto éxito cosecha entre la juventud. Y un turista desencantado puede ser una cosa muy peligrosa.
domingo, julio 13
el lugar de un hombre

La mayor creación del paso del tiempo, me digo, es la memoria, y con ella los problemas morales que provee.
viernes, junio 20
un problema español

Da gusto oír hablar a este hombre. Un ex-ministro es siempre un ex-ministro, y yo, estimado lector, soy de los que tiene una cierta estima a la gente que sabe llevar sus antiguos cargos, y en el caso de los Ministerios esto debe ser una tarea considerable.
Y los días van pasando: espero que estéis bien.
miércoles, mayo 28
Un problema peruano

O así se lo hago ver a mi buen amigo C., quien, cariacontecido, se molesta un poco con mi respuesta optimista ante estas inquietudes locales que me plantea. Pero yo le entiendo, pues este hombre es muy terco. Después de casi 50 años en Perú mi amigo no posee ninguna cualidad del carácter local, que son muchas.
Lo que más ha unido a C. conmigo es el hecho de que ambos somos de la capital de Aragón. Nunca he visto un carácter tan de la tierra: es un aragonés muy terco, algo rígido en los pensamientos, y muy devoto de la virgen del Pilar, a la que suele nombrarme a menudo, sobre todo cuando habla de la providencia que va zurciendo los negocios: este hombre nunca dejará de ser lo que es, esto es, un carácter muy zaragozano, un localista extremo, muy de la tierra que pisaba en su día.
Y los días van pasando: espero que estéis bien.
sábado, mayo 17
La tarde, por última vez.

Sebastián Salazar Bondy, Lima la horrible
jueves, marzo 27
Uno de por aquí (IV)

miércoles, marzo 26
Uno de por aquí (III)

lunes, marzo 24
Uno de por aquí (II)
Pero yo no iba a Chiclayo, sino que fue una de estas ciudades de paso por las que a veces uno, cuando viaja, se ve obligado a transitar: dar un pequeño paseo, ver lo justo, una o dos vueltas y luego sentarse sobre un banco, obligándose así a matar los tiempos muertos entre una etapa y la siguiente, entre el autobús y un avión: viajar, para los que no estamos muy habituados, es a veces algo cansino.
Aunque en realidad no volábamos en avión, sino en avioneta. La idea es atravesar los Andes en avioneta, ir hacia el interior de Perú llegando hasta la ciudad de Chachapoyas, donde está el hotel para hoy.
En esas salimos de la estación de autobuses y Chiclayo me parece como Lima, el cielo despejado del verano, el suelo terroso, seco sin lluvia, taxis y calor, follón por aquí y por allá: todo lo cual me desagrada un poco. Nos acercamos hasta la plaza de Armas, desayunamos alguna cosa, paso a la farmacia a comprar gasas para cubrir esta herida que no acaba de cerrar, pero el vendaje que me cubre la rodilla resulta muy aparatoso y la herida, una vez cubierta, parece el doble de lo que es en realidad. Pero el viaje, claro, sigue.
Hasta el último momento no nos aseguraron que el vuelo fuese a tener lugar, pues la única avioneta de la compañía aérea estaba pendiente de una revisión técnica que había de tener lugar esa mañana. Es mejor ir acercándose al aeropuerto, y ver lo que nos encontramos. Al llegar me asomo a la pista y allí está, siendo revisada. Hay un grupo alrededor: unos mecánicos asomándose al motor subidos a una pequeña escalera, otros toman nota (parecen los técnicos), otros pocos limpian el morro con esmero; otros que hablan a pie de pista, y estos no hacen nada.
He notado a un señor de mediana edad al entrar, sentado mirando hacia donde hemos dejado las cosas, medio dormido. Es la única persona del aeropuerto. Parece esperar algo o a alguien, y nos ponemos a imitarle. A mi, que no me gusta la espera quieta, por pasiva, me da por darme algún paseo en el Aeropuerto Internacional de Chiclayo. Paso la mayor parte del tiempo intentando que la noche sin dormir no me pueda, observando la avioneta, de espléndido aspecto, robusta: ya veremos. Nadie en los mostradores, pido alguna referencia sobre la compañía aérea a los pasantes, todas excelentes.
Salgo afuera y veo un grupito que llega: los pilotos, y la señorita que nos atenderá. La cosa se va moviendo: acercamos los bultos, nos preguntan nuestro peso, el de las maletas, hay otro pasajero: en total seremos tres más los dos pilotos. Antes de salir a pista miro al señor, ya totalmente dormido: yo no sé qué hizo toda la mañana por allí, sentado, haciendo como si esperaba.
Los motores se encienden y van cogiendo potencia; yo, que ya he debido ir en avioneta, casi no me acordaba de este ruido, de los temblores.
El viaje por el aire es una delicia, se pueden ver las calles por las que hemos andado un rato antes, el cielo despejado con una luz pura, de verano, todo es detalle desde aquí, las nubes quedan bien arriba, no llegamos tan alto; cruzamos montañas y valles: los Andes. Hacemos una escala: el otro pasajero iba a Jaén, y luego, un despegue y un aterrizaje después, enseguida llegamos a Chachapoyas.
Yo había prevenido al señor Carlos Burga de nuestra llegada, y él, que es uno de por aquí, había enviado un taxi para recogernos. Llegamos a nuestro hotel y finalmente conozco al señor Burga en persona, con quien hasta ahora sólo había tenido contacto telefónico previo al viaje, los preparativos: negociar precios, fechas, horas y estas cosas. Al principio creo que no me reconoce, pues luego me da un abrazo efusivo y la bienvenida: parece muy contento de vernos llegar a su casa, que también es un hotel.
Hablaré de Burga: el señor Burga tuvo un cargo político en su día, y hoy ya retirado de la cosa pública, se dedica a la hostelería. En la región es un hombre muy conocido, además de respetadísimo. Por aquí se le conoce como Don Carlos. Concretamente, fue director de turismo de esta región, la región departamental del Amazonas. En cualquier caso, fue político, y eso enseguida se le nota: quiere que le paguemos por adelantado. El pago es por los 4 días que vamos a estar andando por los alrededores, para así conocer algo de este lugar.
El alojamiento en su hotel: es un edificio muy acogedor, donde hace frío pero las mantas abrigan, hay un patio interior muy verde, las escaleras son de madera, hay agua caliente, está limpio y en orden: pagamos lo que nos pide.
Y salimos a ver un poco esta ciudad. Lo primero que se constata es que la economía local está sustentada, en gran medida, en dos tipos de negocios: las boticas y los locutorios. Lo segundo se entiende, pero tantos medicamentos le dan a uno la impresión de que esta gente enferma demasiado a menudo.
Los días van acortándose, ya se va poniendo el sol, el cansancio es grande. Mañana saldremos pronto: mejor ir tumbándose.
domingo, marzo 23
Uno de por aquí

Pues de vez en cuando, si el día o el clima invitan a ello, la gente se pone a viajar: ir de un sitio a otro y, ya puestos, llegar a conocer el rincón estimable -si es que lo hubiere- de estos lugares que se van descubriendo. Con este fin se creó en su día una industria que en España -y en tantos otros sitios- es enorme, importantísima en este sentido: cuando en tal ciudad nos tocó un camarero grosero y el café llevaba demasiada leche o en aquella otra la ducha del hostal era sucia y fría, además de cara: con qué alegría dejamos atrás aquel lugar, como suspirando y con alivio. Una alegría y unos suspiros que, siendo ecuánimes, no dejarían de ser algo injustos, pues con qué mayor clemencia juzgamos al camarero, a la leche, a las duchas y a los precios locales.
Pero esto va de viajes. Debe haber muchos libros sobre viajes, entre los cuales yo considero a J. Conrad, pasando por el "Viaje a la Alcarria" y subirse luego al "Viaje en autobús" de Pla; por ejemplo.
Incluso yo he de reconocer que alguna vez también viajo. Y a veces me pregunto si no viajaré para luego tener algo que contar. Es decir, viajar para escribir.
Día domingo 16
Salimos, con el ánimo algo elevado, por la tarde. La perspectiva de dejar este follón de gente y coches en que consiste Lima es muy plausible. El viaje, en autobús, nos habrá de llevar desde aquí hasta la ciudad de Chiclayo. Viajar de noche y al mismo tiempo intentar echar alguna cabezada va a ser complicado, pues conozco estas dificultades que encierran para mi el movimiento y el descanso. En fin, hay 11 horas por delante para conseguirlo.
jueves, marzo 6
casa de Lúculo

miércoles, febrero 20
hay pobres justo al volver la esquina (y también un poco antes y un poco después)

El subdesarrollo avanza. Su poderoso envilecimiento social alcanza puntos estratégicos que le permiten progresar a buen ritmo, como la educación. Es interesante el éxito que cosecha en este campo, punto de partida de los futuros; quizá por esto habría de ser la primera preocupación, el primer objetivo de todos, por delante de la sanidad: un pobre inculto tiene muchas más probabilidades de seguir siendo pobre que un pobre enfermo.
"El Perú es un país pobre (...) Pese a la persistencia de una pobreza masiva, la mayoría de estudiosos no parece sorprenderse de que la tasa de pobreza sea tan elevada (...) No habiendo nada que explicar, no tendrían por qué proponerse medidas para revertir ese enorme empobrecimiento. Bastará que disminuya unos pocos puntos porcentuales, si la evolución de la economía lo permite". Francisco Verdera V., La pobreza en el Perú, introducción.
domingo, febrero 17
for those

viernes, febrero 15
libertad para Pamies, decían (y 2)

Hoy lo copio y pego aquí, para aquellos a los que no les llegó entonces y quizás quieran leerlo hoy. Muy posiblemente este grupo sea muy pequeño, muy limitado en lo que a número se refiere, pero, como se suele leer o escuchar, nunca se sabe.
Aquí sigue:
Cuando se descubre un asunto y se piensa que quizás -quizás- uno tiene algo que decir, se pone a ello: y lo dice, o lo escribe.
En este caso, negro sobre blanco, lo que no se sabe al empezar es que eso que se inicia va a acabar siendo un artículo semiperiodístico: esto encajaría sin problemas si uno escribiese en un periodico, en un blog o alguien se lo hubiese encargado a cambio de un dinerillo para ir tirando: no se da el caso. Es difícil entonces saber por qué se escriben estas cosas.
Quizá, por empezar con las conclusiones y dejando a un lado los resbaladizos motivos, lo que más destaca de este affaire son dos aspectos: 1) el poder de internet: una noticia comarcal está al alcance de quien quiera llegar hasta ella e ir tirando del hilo; 2) cómo Catalunya es, cada día más, un país extraño, difícil, enrarecido, dominado por ideologías y formas de pensar a las que pocos se oponen, y que por tanto tiende a convertirse en algo que nunca, nadie, hubiese podido llegar a imaginar.
Antes de esto, agradecer al estimable R. C. su colaboración: la calidad o pestilencia de lo escrito son, en parte, también suyas.
Pero esto me ha parecido que era así:
Libertad para Pamies, decían
Lo crucé una reciente tarde de verano, sin salir de casa pues no es recomendable la exposición al sol, se me quedó mirando de soslayo: fue un encontronazo, y casi de manera accidental, sin pretenderlo yo ni saberlo él, se me apareció en el camino, en el cómodo rellano en el que me encuentro ahora y he tenido que pararme pues me deslumbraba y no me dejaba seguir caminando erguido: he dado de bruces con Pamies.
Dejo aquí, plantado y resaltando en el tono azulenco, este enlace:
http://www.freepamies.org/
Piden libertad para Pamies, y entenderéis que una cosa como esta no se encuentra así como así todos los días: he investigado.
Pero lo primero que le viene a uno, antes de ponerse a todo esto, es un ligero susto, un miedo: enseguida se empieza a pensar en la familia cuando pasan estas cosas, en tal o en cual; en el primo que se metía en líos siendo chico.
Una vez superada la primera impresión, se observa que los hechos no guardan la claridad deseada por recién llegados como nosotros, pero se intuyen así: este Pamies, Josep Pàmies, sindicalista agrario de Balaguer, miembro de la Assamblea Pagesa de Catalunya, acudió -entre payeses y miembros de Ecologistas en Acción de Aragón, también presentes, se nos habla de 50 personas- a una concentración contra la proliferación de campos de experimentación con maíz transgénico en la provincia de Lleida. Las plantaciones de este tipo, aseguraban los convocantes, se estaban desarrollando sobremanera en el transcurso de la segunda legislatura del Pp.
Durante el acto, que tuvo lugar el 13 de septiembre del año 2003 y desembocó frente a la subdelegación del gobierno de Lleida tras una pequeña siega simbólica en uno de los campos de experimento cercanos (concretamente en Alcoletge, a unos 15 minutos en coche de Lleida), se decidió hacer entrega de lo recién segado -y de un manifiesto antitransgénico- en susodicho edificio oficial. Joan Barrios, entonces subdelegado del gobierno en Lleida, se encontraba en una celebración familiar, una boda en Andalucía, y siendo sábado, hubo de acudir el secretario. En la espera, decidieron encerrarse en el edificio: se deduce que antes tuvieron que acceder a él. Al llegar el secretario, las 13 personas (que previamente entraron, se encerraron en la subdelegación, y entregaron la fresca siega junto con el manifiesto al funcionario) decidieron salir por la puerta, pacíficamente, como bien quisieron dejar claro cuando la cosa tendió a perder luz: Josep Pamies recibe, un año más tarde, una notificación de denuncia de Alvaro Jiménez Sacanell, miembro de la benemérita que guardaba la puerta de la subdelegación del gobierno de Lleida aquel sábado. En la misma se le acusa de atentado a la autoridad, lesiones y desobediencia.
http://www.assembleapagesa.cat/img/fotos/pamies_cartell_esp.jpg
http://www.otromadrid.org/articulo/3802/feria-libro-madrid-zona-libre/
http://www.ecologistasenaccion.org/spip.php?article8425
http://www.youtube.com/watch?v=csH-gDFWisY
Entré en contacto con este círculo, con la gente de freepamies.org y de la Assemblea Pagesa de Catalunya, por correo electrónico, hice alguna pregunta vaga y me identifiqué por si compartían la ternura del posible pariente lejano, pero no saqué nada que no supiera ya.
https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjfythqJm9F72PaEqmpslv7hJYMK6uTxPVQHLrUpmE3yEdIV9JVCiwfIEepvvzjYS9kpdVh7wZKvsCLM_HcV3VJR1VZ262j7xN5mu-1MJVyEo0iuiRVItFIQQftn8lRTDCA4lm7JO8T1v3T/s1600-h/2007_06_12-judici-noticia.jpg.
Y Pamies avanzó al menos un paso más en aquel juicio, y en su diatriba contra lo transgénico cometió el error del nacionalista: se erigió en portador de una misión, de un dictado a cumplir, con origen y destino en la patria, y como límites el terruño: “cumplimos una función social” se le oyó decir en la sala, y se quedó ahí, ufano y orgulloso, “una función social”, decía.
Y el sabor de boca que dejan estos discursos son siempre tan agrios... pues Pamies nos habló en la sala de una misión sobre la cual no explicó quién le ha pedido llevarla a cabo, ni el por qué; y los cuándo, cómo y quiénes le apoyan (en términos de votos dentro de una urna, se entiende) no quedaron tampoco claros. No le hizo falta arrojar luz sobre los medios que tiene pensado utilizar para llevar a cabo la "misión social": ante la Guardia Civil ha quedado claro que él opta por la fuerza bruta del payés.
Sobre la genealogía y las preguntas hablaríamos tranquilamente, algo de vino y queso del país para pasar el rato y mirar el campo en la puesta del sol, y mientras él me cuenta y yo asiento quizá hasta tome alguna nota en la cuartilla de las respuestas.
Sobre el libro de Pla le pediría una lectura atenta, pues no se intuye al payés de Pla en Pamies."
Espero que estéis bien,
j."
jueves, enero 24
jirón Lima - suspiro limeño

Me levanto de la cama a las ocho de la mañana, y casi sin despertarme me meto bajo la ducha. Ese tiempo del desperezo suelo escuchar las noticias en RPP (radio-programas-del-Perú-te-informa-primero) o algo de música: más bien lo primero pues casi no dispongo de discos aquí, con lo cual al no haber gran variedad enseguida me canso de las mismas canciones a esa hora penosa. Luego de vestirme salgo de casa, y entonces siento por vez primera en la jornada mi condición de expatriado: no estoy habituado a casi nada de lo que sucede a partir del momento en que cruzo el umbral de la puerta del portal.
El itinerario hasta el trabajo es sencillo, y casi siempre rápido: desde que siento esa primera bofetada de vivir en lo ajeno hasta estar sentado frente al ordenador o haciendo las primeras llamadas demoro unos 25minutos.
jueves, enero 17
zeitgeist

domingo, enero 6
aquí vivía yo
